Guía rápida
¿Qué son las corrientes débiles?
Las corrientes débiles son todos los sistemas eléctricos de baja tensión que transportan información y señales dentro de un edificio, no energía de fuerza. Bajo este nombre se agrupan las redes de datos y telecomunicaciones, el CCTV, el control de acceso y la detección de incendios: instalaciones que hacen que un recinto sea funcional, conectado y seguro.
La diferencia con las corrientes fuertes (o de fuerza) está en el voltaje y en la función. Las corrientes fuertes alimentan enchufes, iluminación y maquinaria con la tensión de red, 220V o 380V; las corrientes débiles trabajan con voltajes bajos y su objetivo es transmitir datos y señales: internet y telefonía, cámaras de vigilancia, lectores de acceso, sensores de humo y sistemas de alarma. Por eso también se les conoce como corrientes de baja tensión o sistemas de seguridad electrónica.
En la práctica, un proyecto de corrientes débiles bien ejecutado incluye el cableado estructurado y la certificación de los puntos de red, el circuito cerrado de televisión (CCTV), el control de acceso por tarjeta o huella, y la detección y alarma de incendios. En CYS instalamos y certificamos estos sistemas con marcas líderes: Hikvision en CCTV, ZKTeco y Paradox en control de acceso, y Edwards en detección de incendios, con 20 años de experiencia en edificaciones críticas como hospitales, CESFAM, establecimientos educacionales e industria.
¿Las corrientes débiles sirven para edificios y empresas?
Sí. En Copiapó y Atacama son parte esencial de faenas e instalaciones mineras, hospitales y CESFAM, plantas industriales y edificios institucionales: de estas señales dependen la conectividad, el control de quién entra y la detección temprana de incendios.
¿Qué sectores de Copiapó y Atacama concentran los proyectos de corrientes débiles?
La minería y sus empresas de servicios, los recintos de salud, los establecimientos educacionales y la industria y logística del valle de Copiapó. En minería e industria pesan el CCTV perimetral, el control de acceso por zonas y la red de datos de oficinas, talleres y salas de control; en salud y educación pesan la detección de incendios y la red certificada, porque de ellas dependen la evacuación y los sistemas de gestión del recinto.